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La I Los coches antiguos salen este puente a las calles aragonesas

Una veintena de vehículos antiguos, el más antiguo del año 1927, recalaron ayer en la capital altoaragonesa en el marco de la tercera Vuelta a Aragón para vehículos Antiguos que partió de Zaragoza y que recorrerá, hasta el próximo domingo, más de seiscientos kilómetros a través de la comunidad autónoma. En torno a cuarenta personas participan en esta peculiar caravana que despierta una gran curiosidad allá por donde pasa. “Hubo una vez en que incluso llegaron a golpearse dos coche por mirar”, comentó a este periódico Borja Casas, propietario de un Dogde Brothers del año 1929 y miembro de esta expedición. Y es que sus espectaculares acabados y sus detalles únicos, que en muchas ocasiones parecen sacados de una película de época, no pasan desapercibidos. Quizás, alguien llegó a pensar ayer incluso en iniciarse en esta afición, que dicen quienes la practican, “es para todos los bolsillos”. Desde dos millones de las antiguas pesetas, unos 12.000 euros, uno puede adquirir una de estas joyas para comenzar a trabajar sobre ella. “Los sábados, los domingos y las fiestas, son para el coche”, reconoció Borja, que dedica casi todo su tiempo libre a su vehículo para tenerlo siempre a punto. Lo más complicado es encontrar los repuestos, piezas que muchas veces se consiguen gracias a la magia de Internet, y que, como ocurre con todos los coleccionismos, han de ser siempre, en la medida de lo posible, originales. Es ahí donde el presupuesto se dispara hasta donde uno quiera llegar, aunque “no es un mundo tan elitista como mucha gente se piensa, hay un poco de todo”. Piezas llegadas desde Australia o trueques entre aficionados son algunas de las fórmulas que emplean estos amantes del motor. Y es sólo una de las cuestiones por las que, en ocasiones, este trabajo de “restauración”, que no de reparación, resulta harto complicado. “Estos coches te los encuentras muchas veces en medio de una granja, devorados, y hay que hacerles de todo, hay que meterles muchas horas de trabajo” para devolverles su esplendor.